“Como indicios, quiero manifestarles que en la escena (del crimen) se aseguraron diez cascajos (sic) de arma de fuego y siete ojivas, posteriormente en un operativo implementado por la Policía Ministerial fue localizada y asegurada la motocicleta que utilizaron los autores materiales de este hecho criminal para retirarse de ese lugar, la cual cuenta con reporte de robo del 6 de enero de este año, robo que ocurrió en el puerto de Mazatlán”, dijo Marco Antonio Higuera Gómez, procurador general de Justicia del Estado.
Otis Rich era un malandrín de poca monta, avecindado en la ciudad de Baltimore, en Estados Unidos. En 2009, fue detenido por distribuir cocaína que le compró a un mayorista en la misma ciudad, el cual era abastecido por un importador en Arizona que era a su vez cliente del cártel de Sinaloa. Nada raro en esa secuencia.
Armas de asalto de alto poder compradas ilegalmente durante el operativo Rápido y furioso de la Agencia contra el tráfico de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos de EU (ATF, por sus siglas en inglés) en Phoenix, terminaron siendo encontradas en el domicilio de uno de los principales operadores del cártel de Sinaloa, cuya organización aterrorizaba Juárez, la ciudad con el peor nivel de violencia en la guerra contra las drogas en el país.
El hallazgo ocurrió en noviembre pasado, un comando de fuerzas especiales del Ejército realizaba por esos días una incursión en la sierra de Sinaloa cuando descubrieron un lote de equipo militar cuyas características los desconcertó. Tuvieron que pedir instrucciones a la secretaría de la Defensa Nacional, en la ciudad de México, y en pocas horas vía aérea un reducido grupo de especialistas norteamericanos se les unió. A partir de ese momento, la sorpresa creció.
Por si algo le hiciera falta a México en esta guerra contra el narcotráfico que ha arrojado más de 50 mil muertos en el presente sexenio, la aparición de un nuevo grupo de corte paramilitar, autodenominados los “Mata-Zetas”, amenazan con recrudecer aún más la violencia que mantiene al país cubierto de sangre.