Apenas el domingo por la tarde la familia del Partido Acción Nacional (PAN) celebraba el triunfo de Josefina Vázquez Mota como candidata presidencial , sin siquiera imagina que unas horas después el luto se habría de enseñorear en sus corazones.
El pasado domingo, desde temprana hora, militantes y adherentes del PAN participaron en la elección interna, en una elección tranquila, en medio de un buen ambiente, la cual transcurrió sin sobresaltos.
Entre los organizadores del proceso se encontraba Leonardo Esteban Espino,
en su papel de secretario de Capacitación del Comité Directivo Municipal, quien se dedicó a dar la bienvenida a los votantes y guiarlos hacia la salida.
Siempre con la sonrisa a flor de labio, repartiendo saludos y abrazos a quien encontraba a su paso, el también titular de la Junta de Conciliación y Arbitraje terminó la jornada ya noche con la satisfacción del deber cumplido.
A pesar de que hacía unos meses lo habían operado del corazón, eran más sus ganas de participar que su preocupación por no agitarse.
Ya por la noche se reunieron para celebrar la jornada panista, a pesar de que no había ganado su gallo Ernesto Cordero inmediatamente se cambió de chip y se puso el de Josefina, dispuesto a meterle con todo a la campaña.
Nunca pensó que antes de que llegara la media noche, mientras dormía plácidamente al lado de su esposa, el coraz?ón terminaría por fallarle hasta dejar de latir.
A pesar de los esfuerzos de paramédicos, doctores y socorristas de la Cruz Roja fue imposible reanimarlo, en cuestión de minutos su alma escapó de este mundo terrenal para instalarse en algún rinconcito del cielo.
La pérdida de Leonardo Espino representó un fuerte golpe no solo para la familia Espino Santana y Espino Trigueras, su esposa Diana y sus tres hijos, sino en general para la familia panista sanluisina, que perdió a un aguerrido y apasionado militante, fiero defensor del voto ante los organismos electorales.
Las exequias del camarada Espino incluyeron una misa de cuerpo presente en las oficinas del PAN, el partido de sus amores, en donde apenas dos días antes anduvo de arriba para abajo, afanado en sacar adelante la encomienda.
Para la ceremonia se trasladó desde Hermosillo el dirigente estatal del PAN, Juan Valencia Durazo, quien ofreció sentidas condolencias a los deudos y además les hizo extensivo el mensaje de paz y serenidad enviado por el gobernador Guillermo Padrés, amigo personal de la familia Espino.
Luego de que sus compañeros y amigos montaron sendas guardias de honor en torno al féretro, que además de coloridas y frescas flores lucía el estandarte del PAN con su nombre bordado en letras azul y blanco, el cortejo fúnebre partió hacia el Panteón Municipal en donde su cuerpo recibió cristiana sepultura. @