Primero mis dientes…
La pasada elección de la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional en San Luis
dejó un distanciamiento y hasta cierto punto una postura de rechazo del perdedor de la
competencia democrática, el grupo Ayuntamiento del alcalde doctor Manuel de Jesús Baldenebro
Arredondo, en contra del ganador el licenciado Juan Antonio López Alvarez.
La institucionalidad y relación que debe prevalecer entre el partido y el gobierno que
emana de éste, pende de un hilo, por la lucha de las partes en defender el derecho que
les asiste a unos por ser autoridad y al otro por ser la representación del partido.
De acuerdo a información obtenida por este modesto columnista, las cosas podrán subir de tono y en
momentos previos a la definición de las candidaturas.
Algo que se ha mantenido en reserva sin manejo ante la opinión pública, es dónde está el
dinero y cuánto es el descuento del 7.5 por ciento al salario que se hizo como colaboración
al partido al personal de la comuna, por poco más de dos años, al dejarse de aplicar recientemente.
La idea del Balde fue construir otro edificio, lo que López Alvarez ve con recelo porque
una decisión de construir, cambiar de sede o algo así no es competencia de un alcalde ni
del presidente del partido, debe haber un acuerdo previo.
Son alrededor de 6 ó 7 millones de pesos los que se obtuvieron con tal descuento vía
nómina, que hasta ahora no se han dicho en qué cuenta están, pero aparentemente se entregaron
directamente al presidente.
El Balde tendrá que dar un informe de un momento a otro, y no debería esperar a que se lo
Soliciten, ya sea alguien de los que colaboraron o por el mismo partido.
*Otro fracaso: la basura
La pretensión del alcalde Baldenebro de concesionar a una empresa de fuera el servicio de
recolección y explotación de la basura del municipio, dejando al margen a una empresa
sanluisina que invirtió cerca del millón de dólares en una moderna planta recicladora de
desechos, que actualmente genera decenas de empleos permanentes en la sección de compra
de metales, y daría mano de obra a decenas de familias de "pepenadores" sindicalizados en
la CROM, le ha fallado.
En esta situación cabe destacar la postura del regidor priísta Héctor Chacón Silva, quien
tiene un criterio diferente al del presidente, en cuanto a la obligación moral de la
autoridad municipal de privilegiar a la inversión local y a los empresarios sanluisinos.
Los regidores del Partido Acción Nacional coordinados por Antonio Navarro, en igual forma
han mantenido una posición similar a la de Chacón.
Durante más de dos años ha estado como "elefante blanco" la que es la segunda planta en
Latinoamérica para la clasificación y tratamiento de los desechos, porque Baldenebro no
quiso arreglar lo que dejó inconcluso el ex presidente Rubén Espino, para que se echara
a andar la planta y con ello iniciar el camino a la solución final del grave problema de
contaminación que tiene San Luis.
Hubo un crédito del Banco de Desarrollo de América del Norte al gobierno municipal por 12
millones de pesos, la cantidad original que llegó a 15, para construir un relleno sanitario
en el ejido Monumentos, el que tampoco se ha puesto en funcionamiento y el financiamiento
casi se termina de pagar.
Ni la planta millonaria del sur de la ciudad ni este relleno se utilizan por no cubrirse
todos los requisitos administrativos.
Ya estaría a estas fechas eliminado el problema de los tiraderos de basura a la intemperie,
a lo que hay una determinación de un juez federal que ordena al Ayuntamiento abandonar las
áreas con basura, dejar de utilizar esos terrenos propiedad ejidal, y limpiar.
Pero se ha antepuesto el interés que no es el de la gente, en contra de un empresario que
ha dado muestras de tener espíritu positivo, generoso y que quiere el progreso de San Luis,
Luis Plascencia Villa.
Finalmente tendrá que imponerse la razón, si se reconsidera en justicia, a favor de Plascencia.
*Chacón vs. Uribe
El presidente colocó a Israel Uribe Noriega en la Dirección de Obras y Servicios Públicos,
aprovechando la renuncia de Filiberto Quintero López, lo que obedece a intereses personales
y de grupo, sabida la relación de negocios que existe entre el primero y la familia del
alcalde.
Los antecedentes belicosos de Uribe los aplicó a los días de asumir el cargo, en contra del
regidor Héctor Chacón Silva, quien ni tardo ni perezoso pidió su destitución y sanción a
Contraloría, sin resultado alguno.
Al subirse el tema al pleno del Cabildo, Chacón vio cómo sus compañeros de la fracción
priísta obedecieron la línea del presidente y le dieron la espalda, no así los regidores del
PAN que le dieron el apoyo.
También el presidente del PRI el licenciado Lépez Alvarez dio el apoyo al edil y se
pronunció en contra de la actitud del citado funcionario que ubicó el alcalde para el
beneficio de su familia.
Ahí quedó el antecedente originado por una agresión verbal de Uribe contra Chacón, quien
asumió una actitud de dignidad, mientras el Balde ni las formas cuidó para proteger a su
protegido, valga la redundancia. ¿Y los regidores del PRI en qué papel quedan?
Por lo pronto con una tacha en el partido y no quedarían bien librados ante la opinión pública.
*Síndico en la lupa
El síndico municipal Joel Aguirre Yescas y cercanos colaboradores están en la lupa del
mismo PRI, por supuestos actos de corrupción. Fuentes confiables indican que la dirigencia
del partido cuenta con elementos que sustentan lo que se maneja en los pasillos y otras
partes.
Se habla incluso de un aparente depósito bancario por la suma de 180 mil pesos, dado por la
empresa que pretendió obtener la concesión de la basura, que al parecer recibiría el
licenciado Carmona, cercano colaborador de Aguirre.
También ha trascendido que en la licitación para rematar vehículos chatarra de la yarda
municipal, hay "mochada" de por medio.
Y pensar que el síndico Aguirre es perfilado por el alcalde para que lo sustituya cuando
pida licencia para irse de candidato a diputado local.
Las otras dos opciones del alcalde interino son los ediles Chacón Silva y Ricardo Martínez
Parra.
Por méritos y trabajo, el regidor del sombrero, transportista de profesión, sería el ungido,
pero para empezar no va a ser el "palomeado" del presidente, aunque los que deciden son los
regidores.
Hay el riesgo de que se le salga de control la situación al Balde, por su forma de imponer
condiciones en donde nomás sus chicharrones truenan, y todo para él.
Preparen asientos y palomitas, porque esta función de circo apenas acaba de comenzar.