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Sábado 19 de Mayo de 2012
En una de las jugadas más arriesgadas de su incipiente carrera política, este viernes por la tarde el doctor Manuel de Jesús Baldenebro Arredondo estará pidiendo una licencia, sin goce de sueldo, para ir en busca de convertirse en el candidato a la diputación federal por el Distrito 01 Electoral.
Programada para las 18:30 horas de hoy, en la sesión extraordinaria del honorable Cabildo el Balde solicitará un licencia por sólo 13 días, una especie de vacaciones que aprovechará para tratar de perfilarse como el candidato del PRI en los todos los municipios que componen el Distrito.
Quién sabe si le alcance el tiempo, porque en esas vainas el sanluisino Rafael Celaya ya le lleva varios caballos de ventaja.
En esa misma sesión, el Balde, como cariñosamente le llaman sus cada vez más escasos fans y sus crecientes detractores, deberá someter a consideración de los regidores además a quien deberá quedarse como encargado del despacho.
Ahí es donde la puerca anda torciendo el rabo puesto que el Balde y su maquiavélico secretario insisten en dejar como alcalde “titerino” al síndico Joel Aguirre Yescas, resulta que un montón de regidores se sienten merecedores de tan alta distinción, aunque sea nomás para tener que contarle a sus nietos.
Como la licencia que el señorón está solicitando es sólo por 13 días, prácticamente dejará al síndico nomás para que le cuide la silla (y los negocios) porque lo más seguro es que tendrá que regresar para terminar con lo que ya tiene empezado.
Entre sus planes guajiros, el Balde tiene contemplado que si de chiripa le gana la candidatura al tremendo Rafa Celaya entonces sí ya pediría un permiso por 90 días.
Como los changos, el Balde no quiere soltarse de la liana, en este caso del hueso, hasta ya tener bien amacizada la otra y seguir de esa manera trepando hasta el infinito.
En lugar de renunciar al cargo, prefiere dejar abierta la puerta por si acaso se ve en la penosa necesidad de regresar a la presidencia si no se le hace su proyecto de brincar a una diputación federal, aunque hasta hace unos días su mira la tenía fija en la diputación local.
En su loco afán por imponer al candidato a la alcaldía --su política es cualquiera menos Joel Torres--, con la intención de que le cuiden las espaldas, a Balde nadie le garantiza que el próximo alcalde será emanado del PRI, el partido al que reconoce nada más cuando le conviene, menos aún con lo fallido que resultó su gobierno.
Desesperado porque las cosas no se le están dando, el Balde está perdiendo la brújula, al grado de que ya no quiere queso sino de perdis salir de la ratonera.
Y aunque ayer y antier y antes de antier manejaron como un hecho que le estaban ofreciendo en bandeja de plata la candidatura a la federal, nada más alejado de la realidad. Nomás falta que si no se le hace la candidatura luego quiera ir por la diputación local, y en caso de traición mendigar con Peña Nieto “aunque sea” una delegación federal, de preferencia la del Seguro Social.
¡Al cabo que soñar no cuesta nada!
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