Las cosas se han puesto de tal modo, que lo único que se espera con cierta expectativa, es el posicionamiento político que vierta el gobernador Guillermo Padrés Elías durante su segundo informe de gobierno.
O va por la reconsideración, o va por la revancha.
La ejecución de obras y programas ha sido publicitada de una manera tan grosera, que la caja registradora de los gurúes del marketing, la publicidad y las campañas negras, cada vez coincide menos con la realidad que cotidianamente vive el ciudadano promedio.
¿Qué pensarán, por ejemplo los usuarios del transporte urbano cuando observan por todos lados la millonaria publicidad desplegada para ‘generar la percepción’ de que el transporte urbano es una maravilla, cuando lo que viven a diario es una pesadilla?
Pues lo mismo que piensan los miles de desempleados bombardeados por la publicidad gubernamental sobre la generación de empleos; lo que piensan los contribuyentes que ya se estaban alegrando por la eliminación del impuesto a la tenencia, cuando se enteran de que la hacienda estatal dijo ‘NO’ y está pensando en un impuesto que sustituya al anterior.
Lo mismo que piensan los ciudadanos de Cajeme y Hermosillo, cuando el discurso oficial habla de conciliación, diálogo, tolerancia…, pero se gastan millones de pesos en campañas de odio que ponderan la supremacía regional, en un intento de predisponer a la gente a la confrontación y el agravio.
Lo mismo que piensan, supondríase, los ciudadanos que atendiendo el discurso oficial, hablando de transparencia y rendición de cuentas, cuando se ha detectado un sobregiro superior a mil millones de pesos en el ejercicio presupuestal hoy sujeto al proceso de revisión de cuenta pública en el Congreso del Estado, donde los diputados son todos, militantes de los partidos políticos hoy desmedidamente enfrentados.
¿Qué piensan los usuarios del transporte urbano, acerca de un gobierno que vive en sus ‘sueños de aire acondicionado’, mientras ellos viven el peor momento del sistema de transporte urbano en Hermosillo?
Quizá lo mismo que piensan, podría deducirse, quienes escuchan el discurso oficial hablando de democracia, inclusión, equidad, justicia, independencia y autonomía de los organismos electorales y otros temas que simplemente no existen en su realidad cotidiana.
Bien vistas las cosas, somos un chingo, pero un chingo de sonorenses -con, pero sobre todo, sin militancia- los que tenemos especial atención puesta en el segundo informe de gobierno de Guillermo Padrés, para encontrar señales que indiquen si viene una reconsideración sobre el rumbo que le está dando a su gobierno, o se mantiene en la misma línea.
A juzgar por lo que Guillermo Padrés declaró ayer en torno al mandato judicial de suspender las obras del Acueducto Independencia, la señal que hasta hoy se envía es que se mantendrá en esa línea.
El gobernador dijo, textualmente: “Yo creo que el que se esté comentando sobre un documento oficial que todavía no se publica es hablar de la gran corrupción que existe dentro de ese juzgado, porque es ilegal que algún documento de esa naturaleza ande rondando y lo tenga cualquier grupo o persona antes de que lo publique o antes que lo notifique la juez”.
Es decir, ahora van contra la Juez que solicitó el auxilio de la fuerza pública para suspender las obras del Acueducto Independencia, retirar la maquinaria y los materiales, así como dejar sin efecto la licitación ganada por el grupo de empresas encabezadas por Samuel Fraijo, algunas de las cuales comienzan a resentir problemas de liquidez, ya que el gobierno del estado les adeuda algo así como 700 millones de pesos, según la declaración de un diputado federal del PRI.
Cualquiera puede entender que para platicar sobre eso, fue la reunión de gabinete citada por el gobernador, en la que por tercera vez les leyó la cartilla exigiendo los pelos que demuestren que la burra es tan parda como la que aparece en la tele, en la radio, en medios impresos, en carteleras, pantallas, lonas, volantes, portales de internet…
Pero todo parece indicar que la burra no es tan parda como la hicieron parecer los publicistas metidos a políticos, que hoy tienen a Guillermo Padrés frente a un Segundo Informe (¡apenas el segundo!) pidiendo a su gabinete que no lo sigan engañando con la ‘máxima’ de que “gobernar es comunicar”. Con esas mismas ideas se escribió la más deplorable transición de poderes en 2009. La más deplorable, hasta ahora.
Por eso, la única expectativa de muchos sonorenses, está fincada en el mensaje político que el gobernador Guillermo Padrés Elías envíe este 13 de octubre: el de la reconsideración, o el de la revancha. O una tercera vía que implica la honestidad para admitir que los pleitos entre las camarillas del poder, no son pleitos de los ciudadanos.
No son pleitos de la mitad de los empadronados que desairaron el proceso electoral 2009; no son pleitos de los 40 mil ciudadanos en los que Guillermo Padrés finca su legitimidad, a sabiendas de que esos votos le llegaron desde el PRI.
Desde luego, también de la tragedia en la guardería ABC, muy bien manejada, por cierto, por sus gurúes del marketing, la publicidad y las campañas negras.
Esperaremos, a ver si la disyuntiva se resuelve entre la política o el marketing. Se casan apuestas, y todas ellas incluyen los nombres de Vicente Sagrestano, Javier Alcaraz, Jorge Morales, Enrique Montejano, Reyna Millán y algunos otros cuyos nombres revelaremos mañana, como parte de las condiciones políticas y sociales que hoy enfrenta su jefe, el gobernador del estado…
Tiempo de decidir entre la reconsideración o la revancha…
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