El tribunal federal electoral falló a favor de los derechos político-electorales de Fermín Chávez Peñúñuri, actual presidente del Consejo Estatal Electoral de Sonora, desechando por unanimidad de sus magistrados la solicitud de remoción presentada por los comisionados de varios partidos políticos en el órgano electoral.
Al mismo tiempo, el tribunal federal validó el llamamiento a los consejeros suplentes que hoy firman como propietarios, en ausencia de los que originalmente había nombrado el Congreso del Estado, y que posteriormente fueron removidos por el mismo TEPJF; y de la misma forma, validó la elección de Chávez Peñúñuri como consejero presidente, aclarando que dicho nombramiento será válido únicamente hasta que el Congreso del Estado designe a los consejeros propietarios, quienes una vez en funciones, en unión de sus pares, deberán elegir al nuevo presidente del CEE.
Esta resolución del Trife puede interpretarse como una señal que marca el inicio de un periodo de estabilidad en el organismo, al que mucha falta le hace, por cierto, ya que en los últimos meses los jaloneos políticos han afectado su funcionalidad, y lamentablemente es la confrontación el signo que identifica a la institución que tendrá a cargo la elección de alcaldes y diputados locales el año entrante.
Claro, falta ver dónde y cómo se dirime el proceso de elección de los cuatro consejeros designados por el Congreso local el 5 de agosto pasado, y depuestos semanas después por el Tribunal federal, que ordenó reponer el procedimiento en la legislatura local, donde la falta de acuerdos provocó que el caso volviera por segunda ocasión al Trife.
Pero en lo que eso sucede, lo que urge en el organismo electoral es la legitimación de sus titulares, así sea provisionalmente, para dar pie a una etapa en la que el trabajo sustituya al enfrentamiento político, que desde hace varios meses, mantiene a los protagonistas de esta historia, más ocupados en sacar adelante las posiciones políticas que representan, que en las funciones para las cuales han sido designados.
Claro, como en la viña del Señor hay de todo, no faltará quien insista en llevar el debate hasta el insulto, como nos reportan ocurrió ayer en la sesión del pleno del CEE, en la que entre otras cosas, se nombrarían por fin las comisiones, esas instancias donde realmente reside la operación política y administrativa del organismo.
Por ejemplo, el comisionado del Partido del Trabajo, Alejandro Moreno Esquer, decidido a convertirse en una versión muy rupestre -si acaso eso es posible-, de Gerardo Fernández Noroña, célebre por la sobreactuación de su disidencia, la irresistible tentación por el debate plazuelero y el pleito de callejón.
Actividades cinegéticas -andaba cazando venados-, impidieron a El Zancudo estar presente durante la sesión de ayer, pero más de cuatro acomedidas fuentes nos reportan al comisionado del PT, hijo de ese gran luchador de izquierda que es Jaime Moreno Berry, totalmente ‘anoroñado’, llevándose entre las patas de su virulencia verbal, a los comisionados del PRD y del PAN y hasta al presidente del CEE, Fermín Chávez, quien le advirtió que de seguir por la ruta del insulto, podría ser expulsado de la sala, lo cual por cierto sería un manjar mediático para ilustrar ‘la ingobernabilidad’ del Consejo.
Aguas con eso.
En esa misma sesión se integraron las comisiones ordinarias del CEE, quedando de la siguiente manera:
Comisión Ordinaria de Administración: Francisco Córdova Romero (Presidente), María Dolores Carvajal y Fermín Chávez Peñúñuri.
Comisión Ordinaria de Monitoreo de Medios Masivos de Comunicación: Marisol Cota Cajigas (Presidenta), María Dolores Carvajal Granillo y Francisco Córdova Romero.
Comisión Ordinaria de Organización y Capacitación Electoral: María Dolores Carvajal Granillo (Presidenta), Fermín Chávez Peñúñuri y Francisco Córdova Romero.
Comisión Ordinaria de Fiscalización: Funcionará temporalmente de manera colegiada y se integrará por Fermín Chávez Peñúñuri, María Dolores Carvajal Granillo y Francisco Córdova Romero.
Cabe señalar que esta integración se propuso como una situación temporal y provisional, hasta en tanto el Congreso del Estado de Sonora designe a los restantes consejeros electorales, y estos se integren el Pleno de este Consejo.
De nuevo: aunque sea temporal, la instalación legal de los consejeros ya permitió, por ejemplo, que el pleno aprobara la autorización a su presidente, para celebrar un convenio con el Instituto Sonorense de Cultura mediante el cual el ISC auxiliará al Consejo en la recepción de solicitudes y documentos para la inscripción de aspirantes a integrar los 72 Consejos Municipales y los 21 Consejo Distritales en el estado.
El ISC proporcionará las instalaciones de bibliotecas y casas de la Cultura, para el desarrollo de las entrevistas con esos aspirantes.
Y a propósito del ISC, acusamos recibo de la invitación para este jueves a las diez de la mañana, en la sala de prensa de la secretaría de Comunicación del gobierno del estado, para asistir a la presentación del programa de la Feria del Libro Hermosillo 2011, que en esta edición lleva como sugerente eslogan: LEEVOLUCIÓN.
Por ahí nos vemos.
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