A la fecha no sabemos si el Balde pidió permiso, se ausentó, renunció, fue a cumplir una comisión o se fue a registrar para competir por la diputación local, la federal o la presidencia de la República, ya sabe usted que él es el mayor activo que tiene el PRI en el noroeste, por lo tanto puede ser candidato para lo que quiera y por lo visto también para dos puestos de elección. A la buena y se queda de presidente y también ejerce de diputado. Lo bueno para San Luis es que ya se fue, ahora el que está en apuros es Joel Aguirre, síndico y presidente interino, doble hueso, qué rico pero, otra vez pero, se le alborotó el avispero, le picaron al panal y ahora todos quieren la miel.