Estamos en vísperas de navidad, mañana es noche buena tengo que ser bueno para que llegue Santa Claus con mis regalos, de hecho aquí se termina mi escrito pero no creo que Melgoza lo quiera publicar así, para variar, le voy a platicar algo que me pareció absurdo, increíble, patético. Se trata de que nuestra desgracia nacional, el crimen organizado, no solo no se reduce sino que crece todos los días, o tal vez, todos los días nos enteramos de que nuevos grupos están operando en los mismos territorios operando después de haber capturado o eliminado a los anteriores, parece que los capos suplentes están preparados para asumir inmediatamente.
Nos vimos lentos en al pasado, o no nos dábamos cuenta de que en nuestras narices se traficaba con droga hasta que empezó a permear entre los jóvenes que se fueron convirtiendo en adictos, hasta entonces nos empezamos a preocupar y a pedir la intervención del gobierno para combatir el flagelo que ni cuenta nos habíamos dado nos amenazaba, veíamos todo el proceso de la droga pasar frente a nosotros y nunca pensamos que nos iba a atropellar hasta que sentimos sus efectos en nuestros. Hoy estamos seriamente preocupados y exigimos resultados a los responsables de solucionar ese grave problema.
Hasta ahora nos estamos enterando que secuestraban, asesinaban y enterraban en un patio, en un lote baldío, en el monte y hasta por docenas de muertos que en algunos casos como los sepultados clandestinamente en Durango que ya suman más de 300 descubiertos. La violencia que ejercen esas mafias es tan feroz y despiadada que llegan a mutilar cadáveres, a descabezarlos y exhibir los cuerpos mutilados colgados en los puentes.
La única explicación que le encuentro a esa explosión de violencia es que entre el ataque frontal a los cárteles de la droga y la eliminación de bandas que operaban en una plaza, se la disputan otras bandas sin compasión y la exhibición de cuerpos mutilados es con el propósito de amedrentar a los rivales y a las autoridades, también a la población que se que le pide al gobierno que pare la guerra, el efecto es lo que asusta, porque el ejército y las policías solo han matado a 4 mil de los 50 mil que se cuentan. Eso se llama terrorismo y nos pega solo a los pacíficos.
Para completar el cuadro nos enteramos que las autoridades americanas proveen de armas a los cárteles de la droga, miles de armas de asalto y de alto poder que hicieron llegar a los traficantes con el pretexto de que le seguirían la huella del trayecto y descubrirían a los narcos. No han descubierto a ninguno, lo que usted y yo podemos colegir es que le sacaron raja los policías americanos al negocio de la droga. Pronto lo comprobamos al enterarnos de que los agentes de la DEA Drug Enforcenment Administration, se encargaron de lavar muchos millones de dólares de los capos mexicanos, eso ya calienta. Claro, los cochinos agentes de la Dea dijeron lo mismo que los de la ATF Alcohol tobacco & firearms que mandaron armas; lo hicimos para descubrir el camino que usan los cárteles para lavar el dinero. No tienen madre.
En este asunto de sacar cuentas del año que termina tenemos que mencionar la situación económica, nadie ignora el echo de que estamos en crisis económica. Nunca sabemos de la situación financiera de nuestros gobiernos hasta que nos avisan que están quebrados, todos, o casi todos, tienen problemas para hacer sus pagos puntuales a fin de año, todos gestionan créditos garantizados con las participaciones del gobierno federal y como medida, casi general, al siguiente año, aumentan los impuestos y el costo de los servicios. Se van a lo fácil, no se preocupan por eficientar, la eficiencia consiste simplemente en hacer más con menos y capacitar al personal para mejorar los servicios. Es casi un axioma que si se es político, no sabe administrar el gobierno, deberíamos tener además del presidente a un gerente de la ciudad como en Estados Unidos, un City Manager contratado, no electo, si no sirve se le despide, es como logran equilibrar, ingresos con gastos. Acá no saben con cuanto cuentan, simplemente gastan. Nos resultan buenísimos para gastar y pésimos para administrar.
Cuando escuchamos a los candidatos en campaña, todos hablan de resolver los problemas, ya sabemos, la seguridad, la violencia, la economía, el trabajo, la educación, la salud, el desempleo, etc, etc. al rato nos enteramos que la seguridad sigue siendo inseguridad, eso cuando no sea peor que la que teníamos, bastaría con que se controlara la venta al detalle de drogas para que la seguridad llegara sola, hay que insistir vecino, le aseguro que sin tecatos se acaban los robos domiciliarios robo de autos, los asaltos, etc., Por otra parte, si exigimos que se limiten los horarios de la venta de cerveza y licor, veríamos muy reducidos los escándalos, las riñas, los pleitos entre pandillas y hasta la violencia intrafamiliar y entre compadres (ya ve como todos terminan golpeados) Las demás broncas se las dejamos a los generales que hasta se pelean por una vieja fea y drogadicta.
Me gustaría que le pusieran más interés a la educación porque es lo único que nos puede sacar del subdesarrollo, me gusta que hagan escuelas, institutos y universidades, lo malo es que los muchachos no aprenden, fallan los maestros, mire vecino, hace como dos meses les aplicaron la prueba “enlace” a los chamacos de primaria y secundaria en México ¿sabe qué resultó? que la calificación que sacaron entre todos promedió 1 ¡uno! o sea que la gran mayoría sacó 0 ¡cero! Así no vamos a llegar a ninguna parte como país, como sociedad, como mexicanos ante la competencia entre naciones, usted sabe como yo, que Japón es un país próspero y se debe simplemente a que su población es educada. También Corea, Taiwan, la India, son países emergentes porque han mejorado fuertemente la educación de su población.
Bueno vecino, ya le di algunas ideas para que les proponga a sus candidatos a ver si los convencemos que aborden los problemas torales de nuestra sociedad. Para mañana le deseo que se la pase feliz con su familia y que el barril, los tamales y el champurrado le sean leves.