Martes, 24 de Enero de 2012 12:32
Escrito por Guillermo pérez díaz
Parecía que no se iba a enterar nunca, es vía pública y le corresponde al municipio como parte de su patrimonio, hasta puede vender la calle si es necesario, solo tiene que justificarlo y obtener permiso del Congreso del Estado. Ni el gobierno federal puede ocupar una calle sin autorización del ayuntamiento y la desafectación del servicio público, también el cambio de uso de suelo.
Muchas veces se le ha tomado el pelo al ayuntamiento haciéndoles creer que el estado y la federación son instancias superiores al municipio y por eso pueden invadir, despojar, ocupar o adjudicarse parte del municipio. Hay, es cierto la forma de de “expropiar” patrimonio del ayuntamiento pero solo en caso de “utilidad pública” y con la correspondiente indemnización al municipio como legítimo propietario.
Acá lo hemos vivido algunas veces con motivo del crecimiento de la mancha urbana, se han llevado a cabo expropiaciones y cambiado el uso de suelo a lotes urbanos con la finalidad de que la gente construya sus viviendas, en los casos que ha procedió a eso se ha indemnizado al ejido o compensado con terrenos aledaños, eso a base de negociaciones tranquilas y de buena fe, no a base de sorpresas y maniobras.
Recuerdo el caso de la adquisición de terrenos para la planta de tratamiento del Oomapas. Primero intentamos varias propuestas con el ejido La Grullita, no fue posible llegar a un acuerdo. Procedía la expropiación por tratarse de una necesidad del orden ecológico y para resolver un grave riesgo de salud pública, sin embargo optamos por comprarles 24 parcelas a campesinos del ejido San Luis, negociamos con ellos tersamente, le debemos agradecer a Carlos Silva Calles sus buenos oficios y la disposición de los campesinos para negociar.
En este pueblo nunca hemos tenido problema para negociar cualquier cosa si es de buena fe y en buenos términos, si se pretende obtener ventajas o lograr beneficios indebidos las cosas se complican. También recuerdo los convenios para pavimentar las calles, no tuvimos ningún rechazo por parte de un beneficiado y después de explicarle las cláusulas del contrato, todos aceptaban y firmaban de buen modo, después, ya terminada la obra pagaron absolutamente todos, créame vecino, vivir en este pueblo es un enorme privilegio, tan solo por su gente.
Le platico una anécdota de esa ocasión: terminamos de pavimentar la calle 17 y a poco llegó un vecino de esa calle, le decían “El Pícale” era un modesto vendedor de lotería, usaba huarache de “orcapollo”, morral de ixtle y sombrero de nayarita. –vengo por lo del pavimento- me dijo, -quiero pagar- agregó, yo pensé poquito y le propuse: mira “pícale”, te toca un buen pedazo, tienes frente a tu calle 45 metros por 11 de ancho, te toca pagar por 500 metros, espérame a ver qué descuento te consigo en la próxima junta de Cabildo y algún plazo mejor. No, -me dijo-, -ya sé cuánto es, ya antes pregunté y aquí traigo el dinero- , yo creo que te puedo conseguir que pagues a plazos, insistí, -mira me dijo-, ya junté el dinero y quiero pagar, si no ¿cómo le van a hacer para seguir pavimentando en otras calles? Lo miré, me levanté y le di un abrazo, Irma, -le dije a mi secre, hazle el memorándum para que pague en Tesorería -me emociona nomás acordarme-. Esa es la clase de gente que tiene este pueblo. Usted y yo, y todos, no podemos más que ser solidarios.
Ante la inamovilidad de las autoridades municipales para tomar acciones que resolvieran el problema, tomaron la iniciativa los promotores de la “ready lane” y clausuraron la libre pasada de vehículos por la entrada de camiones de la garita 1 misma que ya habían tomado como propia y pretendían cobrar 25.00 por usarla, alarmados los opositores al cobro, acudieron a Leonardo Guillén, diputado federal por el Primer Distrito quien decidió pasar de los dichos a las hechos y acompañado de un grupo de jóvenes panistas liberó de estorbos la entrada al carril para camiones que pretendían usarlo como ready lane..
Inmediatamente después, dio órdenes el presidente municipal, Manuel Baldenebro para que trabajadores del ayuntamiento, retirasen el cordón de concreto que contenía la malla ciclónica para impedir el paso de personas, finalmente quedó libre el paso de vehículos ligeros y de peatones, el paso de peatones había sido restringido por capricho de funcionarios de la aduana hace ya algunos años.
Esto merece comentario aparte. El famoso Comité de Mejoramiento de la Aduana no es otra cosa que un grupo de usuarios de la aduana dedicados a la exportación e importación. Lo único que hacen es buscar la forma de que les sea más fácil a ellos manejar sus operaciones. La aduana 1 hace tiempo que resulta obsoleta para el tránsito de mercancías. Le enumero las mejoras que han hecho desde que se integraron a “mejorar la aduana” Lograron que la autoridad municipal cambiara el sentido del tránsito para dirigirlo a la aduana lo que resulta más cómodo para los camioneros cargados, impidieron con el cerco que se atravesaran peatones al carril de camiones, dejaron solo una pequeña puerta que abrían y cerraban a voluntad los celadores, luego por órdenes de no sé quien pusieron un candado y tiraron la llave para que no pasara nadie.
Imagínese vecino a cuatro o cinco mil emigrados que hacen cola a pie a las dos de la mañana para subirse al camión que los llevará a los campos agrícolas a trabajar, salir hechos polvo a las 5 de la tarde y caminar de regreso a casa sin contar con el mínimo de comodidad para trasladarse, todo el personal que llega a hacer cola para pasar a pie tiene que caminar por la Obregón hasta la calle Segunda y regresar por la banqueta del cerco, mandan a todo mundo a rodear cuatro cuadras para que nadie vea lo que hacen los celadores. ¿Acaso estarán recibiendo mordidas?
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