La mañana del pasado miércoles, acompañado de la fuerza pública, como lo marca el procedimiento, el abogado Humberto Cota Burgeño se apersonó en las instalaciones del periódico La Prensa, propiedad del alcalde Manuel Baldenebro, a ejecutar una diligencia de desahucio mejor conocido como desalojo.

El motivo: la falta de pago de la renta.
En medio de las miradas morbosas de automovilistas y transeúntes, los trabajadores del Juzgado, acompañados del abogado y de una patrulla de la Policía Municipal --como medida de apremio, para garantizar la seguridad de la diligencia--, comenzaron con los trabajos de desalojo.
El desahucio, ordenado por el juez, inició alrededor de las 10:30 de la mañana del miércoles y concluyó cerca de las 8:00 de la noche del mismo día, sin que se presentaran mayores contratiempos.
Cuando apenas habían iniciado a sacar las cosas del interior de la casa donde operaba La Prensa, en avenida Tlaxcala y calle Sexta, arribó al lugar Jorge Rodríguez Meneses, gerente de la empresa PGI, tratando de frenar la diligencia.
El reportero tuvo conocimiento que incluso ofreció saldar la totalidad del adeudo, al menos siete meses de renta, pero ya era demasiado tarde.
A petición de la parte demandante, en este caso un particular que nada tiene que ver con política, el juez de la causa ordenó el desalojo luego que no se llegó a un acuerdo durante el tiempo que se ventiló el proceso.
El reconocido abogado Humberto Cota Burgueño, distinguido militante del PRI, quien defendió a Manuel Baldenebro en los tribunales electorales, manifestó que el desahucio fue la culminación de un pleito legal entre particulares.
Aseveró que por ética, no es su acostumbre mezclar su profesión como abogado litigante con la política partidista, ya que incluso tiene amigos de todos los partidos, y en este caso se actuó en base a la orden de un juez.
*Cambio de manos

La empresa, con todos sus pasivos y activos, fue adquirida a principios de este año por la familia Baldenebro en una transacción poco clara entre representantes del 25 Ayuntamiento y Agustín Chávez Gallardo.
En una entrevista con el reportero Alberto Sánchez Mares, corresponsal de El Imparcial y La Crónica, y publicada en CONTRASEÑA (edición número 271 del 11 al 18 de marzo de 2011), Baldenebro reconoció que el periódico fundado por Benjamín Flores (qepd) había cambiado de manos.
En la entrevista, grabada en la BlackBerry del niño reportero, Baldenebro deslizó: “Bueno, es que al final del día si tengo oportunidad de comprar tu casa te la compro pero si no la compre yo, la compró mi hermano o la compró su esposa, adelante, ¿qué de malo tiene?”.
Más adelante, y siempre a la defensiva, el alcalde agregó: “Si tú me dices ‘tu hermano es dueño de La Prensa´, bueno, tal vez a nadie se le había ocurrido ser dueño de La Prensa…”.
Aunque luego de ese desliz ha intentado negar lo evidente, sólo basta con ver la línea editorial del periódico que dirige desde el Palacio Roberto Karam Toledo y que ahora editan desde la imprenta PGI, propiedad de los Baldenebro, en donde todos los días retratan al Balde como un héroe, a la vez que golpetean de manera visceral a sus opositores y todo lo que huela a Gobierno del Estado.